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MI NOVELA

RETAZOS | LUGARES Y ESCENARIOS 

Algunos lugares son más que escenarios: son personajes silenciosos que guardan secretos, emociones, heridas y memorias. En mi novela, los espacios no solo enmarcan la historia: la atraviesan, la marcan y a veces, incluso, la dictan.

 

MARIENBAD: EL ORIGEN Y EL FINAL

Todo comienza —y termina— en Marienbad.

Un castillo, con sus techos infinitos y jardines simétricos, es el hogar del abuelo de Svetla, el pequeño Josef y su hermanita. Un lugar que durante siglos recibió a reyes, zares, artistas y filósofos, y donde los niños juegan y corren libremente por sus largos pasillos. Crecen allí en una familia judía que aún cree en la belleza, en el orden y en el porvenir. Pero antes de que los nazis crucen la frontera, su mundo comienza a resquebrajarse. Una serie de oscuros infortunios se suceden, presagiando la tormenta que pronto azotará Europa. La infancia está a punto de terminar. Ya nada volverá a ser como antes.

LA CASITA DEL BOSQUE: DONDE LA INOCENCIA SE QUIEBRA
Parece un refugio, un rincón de calma apartado de un mundo en guerra.
Pero en ese bosque no hay paz, solo transformación. Cambio de familia. Cambio de nombre. Pérdida de identidad. El niño deja de ser quien era. Hasta que algo cae del cielo. Y con ello, la llegada del terror. De nuevo.

 

CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE TEREZÍN: LA POESÍA DEL HORROR

Terezín no era un campo de concentración cualquiera. Los nazis lo convirtieron en un escaparate para engañar al mundo: allí recibían a la Cruz Roja y filmaban propagandas que mostraban conciertos, representaciones teatrales y hasta óperas infantiles, como Brundibár, para aparentar que los judíos vivían “bien” bajo su custodia.

 

Pero aquella imagen era una máscara. Tras los muros se escondían el hambre, el hacinamiento, la enfermedad y la constante amenaza de deportación. Terezín era, en realidad, una antesala de Auschwitz: de allí partían los trenes que llevaban a miles hacia la muerte.

Y, sin embargo, entre sus barracones floreció una vida cultural clandestina. Niños y adultos escribían poesía, pintaban, componían música o participaban en representaciones prohibidas. En el barracón L417, algunos jóvenes publicaban en secreto la revista Vedem, llenando páginas con relatos, dibujos y reflexiones que desafiaban al miedo.

En este escenario se sitúa la infancia de Josef, abuelo de Svetla, que encontró en la imaginación su refugio. Su historia, inspirada en hechos reales, es también un testimonio del poder de la cultura para resistir incluso en los lugares más oscuros.

PRAGA: UN ESCENARIO ENTRE SOMBRAS Y LUZ 

Una parte de la novela transcurre en Praga, una ciudad cargada de historia y cicatrices. Su belleza melancólica y su fuerza subterránea la convierten en mucho más que un simple escenario: es un personaje silencioso que respira en cada página.

Empezamos por la Praga de la Segunda Guerra Mundial, marcada por la ocupación nazi, la resistencia y el miedo. Más tarde, nos adentramos en la ciudad del comunismo, donde las calles esconden jóvenes revolucionarios, artistas, músicos y literatos que luchan por la libertad desde la clandestinidad.

El alma rebelde de la ciudad se refleja en el movimiento samizdat —una red secreta de publicación de libros prohibidos—, en las revistas literarias clandestinas, en los discos de vinilo que se pasaban de mano en mano, en los bares donde se tejían ideas prohibidas.

Y finalmente, aparece la Praga actual, viva, contradictoria, marcada por el pasado y al mismo tiempo abierta al futuro. Una ciudad donde los fantasmas aún caminan, pero también donde nace la esperanza.

TRAS EL TELÓN DE ACERO: SILENCIOS QUE MATAN 
La guerra termina, pero la paz no llega. El antisemitismo persiste, disfrazado bajo nuevas formas de poder. En la familia de Svetla, los abusos soterrados, los secretos oscuros y los silencios que asfixian se intensifican tras la caída del Telón de Acero.
Tanto bajo el nazismo como el comunismo, los altos cargos marcan el rumbo de la familia: amores imposibles, asesinatos encubiertos y verdades que jamás pueden salir a la luz.
El poder cambia de rostro, pero el sufrimiento permanece, dejando heridas abiertas y memorias que no cicatrizan. En ese silencio impuesto, cada sombra guarda un grito contenido, y cada secreto, una herida que nunca deja de sangrar. Aprende pronto que no hay red ni refugio. Solo le queda resistir. Ser fuerte. Sobrevivir como se pueda.

BARCELONA: LIBERTAD EN EXCESO

Nacida en la Checoslovaquia comunista, criada bajo vigilancia y miedo, la madre de Svetla aterriza en la Barcelona de los 80.

De la represión al exceso. De los silencios impuestos al ruido del sexo, las drogas, el alcohol y el rock and roll.
Toca la batería en bandas punk y vive en casas okupadas. Se lanza sin freno a esa libertad salvaje, incapaz de poner límites, perdida entre euforia y vacío.
Svetla nace y crece ahí, en medio del caos. La acompaña con un amor mudo, sin entender del todo, pero absorbiéndolo todo.
Para ella, las drogas, los yonquis, las prostitutas, los gritos, las desapariciones, los abandonos en casa y en la escuela no son una excepción: son su escenario cotidiano.
Aprende pronto que no hay red ni refugio. Solo le queda resistir. Ser fuerte. Sobrevivir como se pueda.

 

LA MOVIDA MADRILEÑA

​En los años 90, la Movida madrileña aún sacude la ciudad.

Todo vibra, todo brilla, todo quema.

Svetla atraviesa Madrid como quien se pierde en una ciudad que no ofrece refugio. La fiesta sigue, pero el eco ya suena vacío. Y ella ya sabe que el ruido no tapa el dolor, solo lo aplaza.

 

BRASIL: TIERRA FIRME

Svetla llega a un pequeño pueblo de pescadores en el noreste de Brasil.

Allí encuentra, al fin, un rincón donde echar raíces, donde nacen sus hijas. Y con ellas, otra vida. Una que no niega el pasado, pero que no le rinde culto. Una vida tejida con calma, con presente, con amor.

 

  • Una historia de renacimiento

Porque aunque uno nazca entre ruinas, no está condenado a vivir entre escombros. Y aunque el camino esté marcado por la pérdida, también puede ser una canción de esperanza.

 

“A veces, hay que perderlo todo para poder encontrar un hogar.”

LUGARES Y ESCENARIOS 

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